Me he despertado al medio día con recuerdos irreales de mi pasado reciente y un agradable peso de los años encima.
Es tan delicado el sentimiento que pareciera que mis años son una flor flotando sobre el agua.
Es dejar pasar la vida hecha mantequilla azucarada por mi cuerpo e interior. Es mirar el pasado tal cual es, un pensamiento e impresión guardada en un pedacito de mente. Es sonreír espontáneamente y sin motivo aparente. Es toda la paz interior que ignora y perdona los pecados pasados. Es abrazar la vida sin apego. Es morderse los labios pensando en lo maravilloso que es el mundo selecto fabricado durante 18 años.
La felicidad involucra un pensamiento delicado y casi vacío, involucra una sonrisa y unas ganas inmensas de bailar y manifestar la buena energía interna. Involucra sentir la vida a flor de piel en todo el cuerpo. E involucra unos ojos enormes brillantes y serenos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Opiniones tuyas