sábado, septiembre 24

Violoncello

Esta música crea el ambiente perfecto, y es que puedes girar y girar en un espacio desconocido por tus ojos cerrados y luego caer sobre un mar de despreocupación y éxtasis, donde la vida desaparece. No te sientes mareado ni mucho menos, porque sabes, que lo que realmente provoca náuseas, es la vida sin pasión, esa vida rutinaria y sin motivo en la que te estabas ahogando hace unos instantes. Esta vida de instantes es el cielo, una vida resumida en sal por las lágrimas felices que inundan tus ojos. 




¿No puedes llorar mi querida? Deberías hacerlo, te quitaría años de angustia, ésos que te has estado guardando en la garganta. Déjame amarte, por favor, y deja de gritar en silencio. Tus ojos están ardiendo y tus manos sienten el mundo ansiosamente. Tus oídos te han salvado ¿qué harías sin ellos? Morirías en el silencio, en la oscuridad de una vida sin ritmo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Opiniones tuyas